Inteligencia colectiva, datos urbanos y co-creación

La semana pasada fuimos invitados por la organización de Smart City Expo Latam a compartir en Puebla (México) nuestra visión y experiencia acerca de cómo conectar la inteligencia colectiva al diseño de ciudad, mediante los datos urbanos y las dinámicas de co-creación de nuevos servicios y espacios públicos.

La historia que compartimos fue la siguiente:

Nuestra ciudad, Zaragoza, de 700.000 habitantes, es una ciudad media, quinta de España en población, con más de 2.000 años de historia. Hemos conocido guerras, sitios, pestes y hambrunas. A pesar de la reciente crisis, nunca nos ha ido tan bien como hasta ahora. El gran salto demográfico de Zaragoza se produjo en dos fases: en los años 60 gracias a la emigración interior y, a principios del siglo XXI gracias a la emigración exterior, en buena medida procedente de Latinoamérica. La inmensa mayoría de los que vinieron a Zaragoza lo hicieron por un sueño: prosperidad. Idénticos sueños que en el resto de ciudades a lo largo y ancho del globo.

Las ciudades se han portado razonablemente bien con los que vinieron del campo o del otro lado del mar en busca de oportunidades, a juzgar por la evolución de la esperanza de vida global y el nivel de urbanización, dos magnitudes que avanzan en paralelo desde principios del siglo XX. A grandes rasgos, pues, podemos decir que las ciudades han resultado un gran invento. Un gran invento no exento de imperfecciones, o bugs. Muchos de estos bugs son producto de la concentración demográfica, y otros derivan de una inadecuada planificación urbanística. Las ciudades, de una u otra manera, se las han ido arreglando para encontrar soluciones a medida que se les han ido planteando problemas. Las infraestructuras y servicios que hoy tenemos son el producto más visible de estas innovaciones. Lo que hoy llamamos comúnmente smart city es, pura y llanamente, el uso de medios digitales para resolver algunos de estos problemas. Sigue leyendo

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Caracoles y Ciudades de Código Abierto

Imagen de zaragenda.com

Walter Benjamin acometió, con la paciencia del artesano, su monumental obra “El proyecto de los Pasajes” (de París) durante 13 de los años más convulsos de la historia de Europa (1927 – 1940). A través de los pasajes, hoy en desuso, Benjamin intentó entender no sólo la historia de la ciudad, sino también la modernidad. Sólo su muerte, ocurrida en la frontera franco-española en extrañas circunstancias mientras huía del terror nazi, truncó su lento y minucioso estudio de “la ciudad” por excelencia. Benjamin también recuperó el concepto de “flâneur”, el paseante que observa sin prisa la ciudad. Se diría que el gran filósofo alemán no tenía prisa ni para escribir, ni para caminar, ni siquiera para huir.

Hay fenómenos que, al ojo humano, le parecen estáticos y, sin embargo, avanzan a toda velocidad. Uno no se da cuenta del crecimiento de un rosal, pero lo podamos a un palmo del suelo en febrero y en abril está lleno de rosas. Vivimos muy deprisa y no tenemos tiempo para mirar despacio. Si lanzamos una fugaz mirada al caracol que hemos echado al fondo de la bolsa no lo vemos avanzar, pero bastará que nos despistemos durante un momento para que el mismo caracol escape de nuestra trampa. Sigue leyendo

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Alumbrado inteligente, sensible y con “sentido”

El diseño de sistemas de alumbrado inteligente pone de manifiesto algo que comentaba hace tiempo, en un post titulado “Smart Cities: sentido y sensibilidad”a la hora de desplegar nuevas soluciones tecnológicas en nuestras ciudades, hay que ser cuidadoso en no poner el “cerebro” (software) antes que la “sensibilidad” (los sensores) y, especialmente, que todo esto no fuera en contra del “sentido” (el factor humano y social).

Los ingenieros tenemos una fe casi ciega en la tecnología, hasta tal punto que tenemos tendencia a pensar antes en la solución que en el problema. Hace un par de años di un taller de “Smart Cities sin tecnología” en San Sebastián. Diseñamos un sistema de atención temprana a personas de avanzada edad usando a los tenderos del barrio como “vigilantes”, que ponían pegatinas rojas o verdes en el escaparate en función de que estas personas hubiesen o no pasado por la tienda en su rutina habitual, para proporcionar al asistente social del barrio, en su paseo diario, un “cuadro de mando” en tiempo real. Sigue leyendo

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Zaragoza Smart Citizen Card: a tiny plastic card that fits 100 ideas

Just speaking on behalf of the Zaragoza Citizen Card’s outstanding team at the Cities in Transition International Conference

Let’s imagine how a tiny piece of plastic that fits in your wallet can both be a cashflow generator for the city and a tool for granting refugees access to the city public services. A piece of plastic that can be shared with a visitor through a mobile app or that can be used by a disabled person to pay for a taxi ride just the price of a bus trip. A card that encompasses 15 different other cards and that can turn as well into the digital passport to citizen partipation. Your all-in-one key to the city, or the future city social currency…

When the city hall becomes a facilitator, you can count on your ideas to be set in motion. We need everyone’s ideas to make a smart city, let’s move on to a zero waste circular economy of ideas! Let’s hack and co-create the Zaragoza’s Citizen Card!!

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Citykeys: guidelines to measure our progress to a smarter future

During the last 2 years, we have been lucky enough to be part of an outstanding team: the Citykeys team. Lots of learning and thinking around tricky issues: what a smart city is (no one really knows), what smart city rankings should mean, how can we measure urban innovation or our progress towards a smarter urban future.

I write these lines in rainy Brussels, on the day after meeting with the European Comission’s reviewers, the discussions still fresh, a glimpse of nostalgia (the sense of an ending), a sort of rewarding feeling: that maybe our contribution may have had some impact in future European innovation policies.

This article is meant to be a quick guidelines into some of the project results, but it also contains personal reflections, in the form of a logbook, on the ample subjects covered by the project. Sigue leyendo

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Data sharing and co-creation will boost urban innovation

Well, or so it seems. We are cruising through very busy weeks for our smart city team in Zaragoza. If I were to decipher the message that 2017 is bringing, I would say that data sharing and co-creation will certainly boost urban innovation in the forthcoming years. And that, in Zaragoza, we have some interesting tools to make it happen:

  • our smart Citizen Card, our “de facto” digital platform upon which we can build all sorts of services, from gamification to citizen participation
  • our Open Urban Lab, the co-creation lab of the city, located at the very core of Zaragoza’s flagship innovation hub “Etopia Center for Arts and Technology”
  • a thriving civic and innovation ecosystem and a program “100 Ideas ZGZ” conceived to set bottom-up ideas in motion, using the city as an innovation platform

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La economía circular de las ideas

En Madrid existe un barrio llamado La Prosperidad (“la prospe”), y en Barcelona otro llamado “Prosperitat”. Como sabían ya nuestros abuelos cuando migraron desde el campo a mitad del siglo XX, las ciudades son generadores de “prosperidad” (con sus desigualdades, diferencias e imperfecciones). Ocurre que, a medida que la población urbana aumenta (y ya somos más de 3.500 millones) surgen nuevos problemas que es necesario afrontar, como la contaminación, la inseguridad (fruto de la combinación entre desigualdad y proximidad), o la movilidad. Cuando aplicamos la tecnología para buscar soluciones hablamos entonces de “Smart Cities” o “Ciudades Inteligentes” (aunque aplicar el adjetivo “inteligente” a un lugar habitado por multitud de seres humanos no sea sino alimentar un monumental oxímoron).

La inteligencia de las ciudades la prueba el hecho de que éstas siempre han sido generadores de soluciones para nuestros problemas más acuciantes: ofrecieron seguridad en la Edad Media, propagaron el virus emancipador de la Ilustración, y representaron la esperanza del ascensor social durante la revolución industrial. Con cada oleada de nuevos habitantes, tuvieron que ingeniárselas para lidiar con nuevas dificultades derivadas de la concentración de población: primero fueron los sistemas para la conservación, almacenamiento y distribución de agua y alimentos lejos de sus centros de producción. Después, las redes de saneamiento. Finalmente, las grandes infraestructuras viarias para conectar los centros de trabajo con las zonas residenciales, siguiendo un modelo “zonificación” y de expansión urbana tan insostenible medioambientalmente como empobrecedor de nuestra vida ciudadana. Sigue leyendo

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Los 10 posts más leídos sobre innovación urbana de 2016

Es curioso, porque aunque 2016 ha quedado definitivamente enmarcado en el rectángulo del retrovisor, nos da la impresión de que su huella, en lugar de irse empequeñeciendo a medida que el tiempo transcurre hacia adelante, se va a hacer cada vez más presente. Como si fuésemos avanzando por una carretera en la que viésemos los carteles al revés, anunciándonos los lugares que ya hemos dejado atrás: la materialización de la victoria de Trump, los efectos del Brexit sobre la política y economía europeas, los cambios políticos que (aún) están por llegar como consecuencia de la onda expansiva proveniente de Siria…

En lo que respecta al mundo de la innovación y de las ciudades, el año que acaba no nos ha traído cambios especialmente disruptivos; diríamos más bien que ha sido un tiempo de acentuación de tendencias, en el que ciertos fenómenos aparecidos con anterioridad se han hecho más presentes y nos han mostrado cuán relevantes serán para el futuro. Al igual que hablamos de geopolítica, quizás deberíamos empezar a hablar de geo-innovación: innovación a gran escala con un hondo impacto en nuestras vidas cotidianas. En OpenYourCity hemos seguido pensando, aprendiendo y leyendo sobre el mundo en que vivimos y el que nos espera. A veces mirando al pasado para tratar de anticipar el futuro, y otras veces escudriñando el mundo que viene solamente para acabar de comprender mejor el momento en que vivimos.

Los artículos que aparecen a continuación han sido los más leídos por nuestros lectores en 2016. Queden escritos en el umbral del nuevo año que comienza a modo de resumen de lo que dejamos atrás, o como anticipo de lo que viene. Sigue leyendo

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