An open path to a smart city

architectsBolognaWe talked on October, 18th at the Smart City Exhibition in Bologna (Italy) as keynote speaker at a round table between tekkies, university professors and architects interested in how digital technology can contribute to activate the new public spaces.

We showed our experience in Zaragoza, where city wifi, open source architecture and open place making form a promising mixture with the potential to become a succesiful experiment in engaging citizens in the making of a new, open city in the midst of the digital era. A city that suffers from the same problems that most of southern European cities do (unemployment, institutional legitimacy issues, austerity, etc) but a city that faces such challenges with an increasingly open an innovative approach in which civil servants act as facilitators and city hall premises are open workshops to enable citizens acquire new skills.

We told the audience, in sum, about the (open) path our city has taken towards an intelligent citizenship.

Italian journalist Francesca Battistoni kindly talked to us some days ago as part of the preparation of the Smart City Exhibition. Here is an excerpt of the interview: Sigue leyendo

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Innovando en incubación empresarial pública: la riqueza está en el interior

Hasta hace unos pocos años, el modelo más extendido de incubadora pública de empresas era el de un edificio, generalmente en un parque tecnológico, que proveía de servicios básicos comunes como reprografía, correo y salas de reuniones con, a lo sumo, ciertas actividades de dinamización (eventos, presentaciones, o formación). Este modelo, de dudoso atractivo para los emprendedores más dinámicos, se sostenía con dificultad, ayudado por la falta de competencia o alternativas.

En los últimos tiempos, unido a la recuperación del interior de las ciudades como lugares atractivos para la innovación, está surgiendo otro modelo de incubadoras en el que, sin descuidar los servicios básicos, se pone el acento en Sigue leyendo

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Rasgos de una ciudad de código abierto

El doble desafío, político y económico, al que se enfrentan nuestras maltrechas sociedades, puede tener respuesta desde las ciudades, pues en ellas se concentran los grandes silos de talento y potencial innovador. En un contexto fuertemente competitivo entre ciudades que pugnan por atraer inversiones, talento e innovación, no existe una única respuesta a la doble crisis que nos azota, sino que cada ciudad busca, consciente o inconscientemente, su oportunidad teniendo en cuenta su ser, sus fortalezas y sus capacidades. De todas las respuestas posibles nos interesa la que, bajo la denominación de “ciudad de código abierto” fija la riqueza en el territorio empoderando a la ciudadanía y a las empresas para que ambas, a su vez, se generen a sí mismas oportunidades usando las infraestructuras urbanas de manera inclusiva, abierta y cooperativa.

Mucho se habla últimamente de ciudad de código abierto, y no siempre de manera diáfana y comprensible. El concepto trasciende lo meramente tecnológico para impregnar una manera de “hacer ciudad” o, más exactamente, de “reconfigurar la ciudad” ya existente para mejorarla. Algunos rasgos que indican el grado de “apertura” de los proyectos, iniciativas y programas que lleva a cabo la ciudad pueden ser los siguientes: Sigue leyendo

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Richard Sennett: “Juntos. Rituales, placeres y política de cooperación”

Sennett, Richard S12Alguien dijo que los buenos libros no son aquellos que no podemos dejar de leer sino los que tenemos que cerrar de vez en cuando porque una frase nos deja pensativos. El libro de Richard Sennett “Together: The rituals, pleasures, and politics of cooperation” (“Juntos. Rituales, placeres y política de cooperación”) tiene un efecto de ese tipo. Como muestra unas cuantas ideas que nos hicieron interrumpir su lectura y cuya relación con nuestro trabajo de diseñar nuevos espacios públicos darían por sí solas para varios artículos: Sigue leyendo

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El inminente punto de cruce entre dos rectas paralelas

railroadtracksHace varios años, cuando nos unimos al proyecto de transformación de la ciudad que supone Milla Digital, discutimos dentro del grupo acerca de cómo acortar la distancia que separaba al proyecto de los grupos no tecnológicos de ciudadanos. Y eso que el proyecto, en esencia, supone llevar al ámbito económico la idea que subyace tras el software de código abierto: generar riqueza en el territorio “puenteando” la dinámica según la cual la gente local tenemos asignado el papel de usuarios de una tecnología cuyo acceso está cerrado y cuyos beneficios, en una especie de “colonialismo” informático, huyen lejos de aquí dejando solo alguna migaja en el territorio. Bien explicado, el valor de esta idea no debería ser difícil de entender. Sigue leyendo

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¿Y si diseñamos la Smart City dentro de la ciudad?

etopialabpeqCentros de investigación en las afueras de las ciudades, reuniones de proyecto en hoteles de auropuertos y laboratorios de desarrollo en polígonos industriales. Esa es la intra-realidad de muchos de los proyectos de Smart City de hoy en día.

Ingenieros que han de desplazarse diariamente en sus automóviles para diseñar soluciones de transporte sostenibles. Reuniones de diseño sobre apps cívicas que tienen lugar a kilómetros de cualquier emplazamiento ciudadano. Ayuntamientos que entran en el ciclo de la innovación al final, como clientes o, como mucho, como banco de pruebas. Sigue leyendo

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“Nuevos” centros de innovación: The Hull House, Chicago 1889

Hull_House_art_dn_n076595_1924_dbloc_sizedLeemos en el libro de Richard Sennett “Together. Rituals, pleasures and politics of cooperation” una interesante referencia sobre The Hull House, espacio fundado en 1889 por Jane Addams y Ellen Gates Starr para “elevar el nivel de vida cívico y social [del entorno], establecer y mantener empresas filantrópicas e investigar y mejorar las condiciones de los distritos industriales de Chicago” mediante una combinación de tres Rs: Residencia, Investigación (Research) y Reforma,

En The Hull House se enseñaba inglés y se proveían servicios básicos sanitarios, higiénicos o alimentarios a los inmigrantes (muchos de ellos italianos). Sin embargo, las voluntarias de The Hull House (llamadas “residentes”, mayoritariamente mujeres con estudios universitarios) pronto comenzaron a impartir talleres de literatura, historia, arte y, una de las actividades más populares, encuadernación de libros. Sigue leyendo

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