Un hackatón sin apps, innovación abierta y un nuevo modelo de I+D

A partir de una pregunta muy básica como es “¿Se pueden seguir desarrollando productos y servicios innovadores para la Smart City sin los ciudadanos, sin la ciudad y lejos de ésta?” estamos dando forma en Zaragoza a un laboratorio urbano abierto, que llamamos, por ahora “Urban Milla Lab” (por Milla Digital).

Queremos comprobar si, mediante dinámicas de innovación abierta entre empresas, ciudadanos y técnicos de la administración, es posible alcanzar un triple objetivo:

  • añadir valor al proceso de I+D
  • dar sentido a una nueva participación ciudadana extendida, donde el ciudadano sea protagonista, desde el inicio del proceso, de la configuración de su ciudad
  • situar a los ayuntamientos y, por ende, a la ciudad, al frente de la innovación

Durante las próximas semanas llevaremos a cabo varias sesiones de innovación abierta en tres áreas relacionadas con la Smart City como son la búsqueda de soluciones innovadoras para el pequeño comercio, la movilidad sostenible y el consumo energético.

Lo que llevamos en mente es un nuevo modelo de hackatón. Un hackatón sin apps donde, como novedad, no sean los desarrolladores los que identifiquen los problemas a resolver, sino que sean los propios ciudadanos, y en el que los técnicos municipales no se limiten a mostrar o a abrir conjuntos de datos, sino que den también su visión sobre los problemas y puedan implicarse, como un agente más, en las posibles soluciones. Llevamos en mente mover el centro de gravedad de los hackatones, desde el data-centrismo imperante hasta ahora de los concursos de apps, hacia un “citizentrismo” más acorde con la idea de una ciudad de código abierto. Un modelo, el citizentrista, que empodera al ciudadano por el hecho de querer participar, sin que el nivel tecnológico se constituya como una nueva barrera de entrada a la innovación.

Buscamos un modelo propio, pero nos inspiramos en ideas como el Summer of Smart de San Francisco. Allí han aprendido que los hackatones cívicos deben ser inclusivos, crear modelos de colaboración sostenibles y buscar proyectos con un impacto claro y real, para lo cual es fundamental la implicación de la administración y sus técnicos. Se trata de un cambio sustancial en la participación ciudadana y en la manera en que las ciudades se construyen, que nos lleva, mediante el empoderamiento de los “city makers”, un paso más allá del Gobierno Abierto (oGov).

Por el lado de la empresa, los cambios tampoco son menores. El laboratorio de I+D de la empresa sale de sus oficinas y se entrelaza con la ciudad. Las empresas que colaboran en el Urban Milla Lab han re-localizado parte de su laboratorio en el interior de un centro de innovación como Etopia. En este nuevo laboratorio de I+D de la smart city participan, a su vez, una gran variedad de agentes de la innovación, empezando por las universidades. Conectado con la ciudadanía y con los técnicos municipales que operan la ciudad, con una incubadora de empresas en su interior para lanzar los nuevos negocios que se identifiquen en este proceso, con un gran espacio maker para que los ciudadanos ganen habilidades técnicas y, finalmente, con una importante presencia on-line y una gran fachada de LED para hacer partícipe al conjunto de la ciudad de lo que allí se desarrolla.

Ahora que se habla tanto de los cambios que nuestro sistema de I+D ha de afrontar para reforzar la competitividad de nuestra economía, sería absurdo despreciar el potencial de las ciudades como motor innovador. Después de todo, si en plena era urbana y de la información, las ciudades van a ser el principal destino de la mayoría de los nuevos los desarrollos. ¿Por qué no van a ser éstos inventados y realizados en su seno?

Como decíamos, esta es la idea que esta primavera de 2014 vamos a empezar a prototipar conjuntamente con Zaragoza Activa a lo largo de 6 talleres. Contamos para ello con la inestimable ayuda de Paisaje Transversal, el Centro de Incubación Empresarial de la Milla Digital, y el tejido vecinal de los barrios que circundan Etopia: Delicias y La Almozara. Esperamos aprender cosas interesantes en el proceso y tener tiempo para poder contarlo a fondo.

Se trata, en definitiva, de un experimento no exento de riesgo pero, al fin y al cabo, en un mundo que se mueve cada vez a más velocidad, hacer lo mismo que los demás solo es garantía de no avanzar hacia ningún sitio.

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5 pensamientos en “Un hackatón sin apps, innovación abierta y un nuevo modelo de I+D

  1. Gracias David por la valiosa referencia de Funks & Hackers. No la conocíamos!

    En breve el Urban Milla Lab tendrá su propio espacio on-line donde iremos dando cuenta de la experiencia. Por supuesto, aquí seguiremos con nuestras reflexiones en paralelo. Un saludo

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