Tres modelos de construcción de la Smart City

equipoCI

Ofrecemos al lector interesado en la construcción de las ciudades inteligentes dos versiones de un mismo post, para que elija la que mejor se ajuste a su experiencia, sus deseos, o su intuición:

Versión 1. “Tres modelos de Smart City”

A la hora de construir la ciudad inteligente del futuro, tres son los modelos que diferentes ciudades del planeta están adoptando: “de arriba a abajo”(top-down), “de abajo a arriba” (bottom-up) o el “modelo participativo”.

Sigue leyendo

Entrevista “El Mundo” (2 de 2): hacia la ciudad de código abierto

esquemaCodigoAbierto

Continuación del cuestionario para la periodista de “El Mundo” María Crespo (@tusojosabiertos), cuya primera parte puede leerse aquí.

-¿Qué es una ciudad de código abierto? ¿Todas las ciudades inteligentes lo son?

Una ciudad de código abierto debe tener instituciones cercanas y accesibles, debe resultar sencillo entender cómo funciona y cómo se participa en ella, debe poder permitir diversos grados de participación en función de los intereses o del nivel de compromiso de la gente con su ciudad, ya sea como mero usuario o receptor de un curso, como promotor de ideas, como proveedor de contenidos (cursos, talleres, aplicaciones), o involucrándose en la propia gobernanza de los espacios y, por extensión, de la ciudad. Debe tratar de acompañar a los ciudadanos, en su crecimiento personal y profesional, y a las empresas que quieran crear empleo en ella en el desarrollo de sus negocios. Una ciudad de código abierto da, de esta manera, más y mejores oportunidades a ciudadanos y empresas. Y, haciéndolo, se está dando oportunidades a sí misma.

No todas las ciudades comparten esta filosofía. Singapur o Río de Janeiro, Sigue leyendo

Entrevista “El Mundo” (1 de 2): City makers y smart cities

Primera parte de la entrevista para la periodista María Crespo (@tusojosabiertos en twitter), del diario “El Mundo”, con motivo de su especial sobre Smart Cities publicado el 28.11.13

-¿Qué son los “city makers”?

El mundo está experimentando un proceso de urbanización sin precedentes. Hay ciudades que están surgiendo casi de la nada (ahí están los ejemplos de Songdo en Corea del Sur, o de Masdar City en Abu Dabi), y hay otras que se agrandan a gran velocidad alimentándose de un masivo éxodo rural, como en Nigeria o en muchos lugares de China. En Europa, las ciudades no cambian demasiado de tamaño, pero muchas se están reinventando para consumir menos energía, para ser más eficientes o para atraer talento e inversiones. Los ciudadanos que, a través de asociaciones, empresas, instituciones, o simplemente a título personal, participan y aportan conscientemente ideas y esfuerzo a estos procesos de reconfiguración de las ciudades donde viven, son los que llamamos “city makers”. Y hay más de los que parece.

-¿De dónde surge el concepto de smart cities?

Resulta difícil precisarlo, pero en todo caso una de las primeras veces que aparece el concepto de “Smart City” es en un libro de William J. Mitchell “E-Topia” publicado a finales de los noventa. En él, el que era por aquel entonces director de la Escuela de Arquitectura del prestigioso M.I.T. (EE.UU) constataba que, por vez primera en la historia, los cambios físicos que vemos en algunas de nuestras ciudades occidentales no eran destructivos sino regenerativos: carriles bici, rehabilitación de viviendas, mejora de zonas verdes, recuperación de cascos históricos, implantación de sistemas de ahorro de energía, etc. Por primera vez en la historia, continuaba Mitchell, Sigue leyendo

Innovando en incubación empresarial pública: la riqueza está en el interior

Hasta hace unos pocos años, el modelo más extendido de incubadora pública de empresas era el de un edificio, generalmente en un parque tecnológico, que proveía de servicios básicos comunes como reprografía, correo y salas de reuniones con, a lo sumo, ciertas actividades de dinamización (eventos, presentaciones, o formación). Este modelo, de dudoso atractivo para los emprendedores más dinámicos, se sostenía con dificultad, ayudado por la falta de competencia o alternativas.

En los últimos tiempos, unido a la recuperación del interior de las ciudades como lugares atractivos para la innovación, está surgiendo otro modelo de incubadoras en el que, sin descuidar los servicios básicos, se pone el acento en Sigue leyendo

Gobierno Abierto en la Ciudad Digital: Ciudadanos Inteligentes

La semana pasada Zaragoza publicó la “Estrategia de gobierno abierto en la ciudad digital 2012-2015. Hacia una ciudadanía inteligente”. Una gran labor de todo un equipo que ha llevado meses de trabajo. Y con un título algo largo pero que, al menos, viene bien como guión para este post:

  • Estrategia. Sí, aunque a veces parece que las cosas se hacen sin un plan claro, del 2003 al 2011 ha habido una estrategia. Se llamaba “Zaragoza hacia la sociedad del conocimiento”, y sus planteamientos y resultados ocupan casi la mitad del documento. En este plan estaba todo: el desarrollo de la Milla Digital como distrito de innovación, el impulso al SW Libre y a la eAdmin, la implantación de redes WiFi públicas, etc. Algunas cosas se han quedado apenas bosquejadas (Milla Digital en su vertiente inmobiliaria), otras resultaron más procelosas de lo esperado (eAdmin), en otras se avanzó más de lo previsto (p.e. conectividad, gracias al impulso de los fondos estatales). Otras áreas en las que se ha trabajado mucho y bien, simplemente en 2003 no existían (open data). Resulta un ejercicio interesante tratar de recordar cómo parecía el mundo en 2003. Todo era posible. En Septiembre de 2008 acabó la Expo y quebró Lehman Brothers, ¿qué iba a pasar? 2009 y 2010 fueron generosos en inversiones públicas gracias a un pasajero espejismo Keynesiano. En 2011, llegaron las restricciones de deuda, el frenazo a la inversión, el parón. En 3 años, el mundo había cambiado. Planificar en entornos de alta incertidumbre. Pero sí, había estrategia. Sigue leyendo

OpenData: No quien quiere, sino quien puede

Generar OpenData es importante para las administraciones públicas, y en concreto para las ciudades, por varios motivos.

En primer lugar porque es una vía, a priori barata, para que terceros a partir de nuestra información, generen aplicaciones que presten servicios útiles para los ciudadanos. Remarco lo de útiles porque tengo la impresión de que es mucho más probable que un nuevo servicio sea efectivo cuando viene propuesto/desarrollado por el ususario final que cuando viene impuesto por el proveedor del mismo.

En segundo lugar, el OpenData abre un gran horizonte de explotación de la información, dentro de la propia administración. Publicar conjuntos de datos permite que diferentes departamentos de la ciudad, puedan analizar y combinar información de forma coherente y en tiempo real. Información que antes permanecía inaccesible por diversos motivos o cuyo acceso suponía un gran coste temporal o económico. Este punto es especialmente relevante, puesto que como es obvio, detrás de una buena gestión de la información está una buena prestación del servicio público.

Sigue leyendo