Tecnología NFC para que todos ganemos

No es habitual en OpenYourCity que hablemos en detalle de proyectos de ciudad concretos que hemos puesto en marcha. Más bien, tratamos de hacer una abstracción de los mismos, y de esta forma presentar conclusiones, positivas y negativas, que puedan ser útiles para muchas ciudades.

Permitan que me salte, sólo en parte, esta norma no escrita, para hablar de un proyecto que acabamos de poner en marcha en Zaragoza, y que creo reúne muchas de las virtudes que a diario pregonamos, no siempre ajustadas a la realidad, sobre la tecnología. Se trata del pago del servicio de taxi adaptado para Personas de Movilidad Reducida Severa (PMRS), a través de la tarjeta ciudadana.

El funcionamiento es en esencia muy sencillo pero potente. Una PMRS solicita un taxi adaptado para realizar un trayecto. Una vez concluido éste, el taxista se dispone a cobrar el trayecto y utiliza para ello un teléfono móvil con tecnología NFC, en nuestro proyecto piloto un Samsung Galaxy S3. El usuario entrega su tarjeta ciudadana que es colocada junto al terminal para comenzar la transacción. En ese momento, el sistema comprueba que el usuario de tarjeta ciudadana es válido, y de forma transparente, obtiene además el dato de que se trata de una persona con derecho a bonificación, porque está dentro de los programas de movilidad subvencionados para PMRS que ha definido y aprobado la ciudad. El resultado es que el usuario paga el servicio bonificado y el taxista recibe la compensación a través de una caja única que liquida periódicamente este tipo de pagos. Todo ésto desde un punto de vista meramente técnico, pero …

… desde el punto de vista de las PMRS:

  • Se incrementa la autonomía de este colectivo, puesto que de otra manera deben planificar sus desplazamientos con mucha antelación (como mínimo un día), para que un autobus adaptado incluya su trayecto en la planificaión diaria que incluye a otras PMRS. Se extiende su autonomía a las 24h de funcionamiento del servicio taxi, y a cualquier calle o plaza transitable de la ciudad
  • Se incrementa sustancialmente la calidad del servicio público, porque el ususario disfruta de una atención personalizada

… desde el punto de vista del colectivo del Taxi:

  • Se dota de una infraestrutura móvil que facilita el uso del taxi como servicio, incrementando la satisfacción del usuario, y por tanto, potenciando éste medio como transporte público moderno y de calidad, en un escenario económico realmente complejo
  • Se abre un nuevo horizonte de prestación de servicio sin gestión del “efectivo”, con todo lo que ello supone por ejemplo, desde el punto de vista de la seguridad

… desde el punto de vista del Ayuntamiento:

  • Se provee un mejor servicio público a un colectivo con necesidades especiales que, previsiblemennte, reportará ahorros de explotación (lo veremos durante el piloto) frente al mecanismo tradicional, que consiste en dotar una flota de autobuses adaptados para PMRS
  • Se habilita la prestación y gestión de subvenciones directas a un determinado colectivo de ciudadanos, con una capacidad de control y fiscalización total del proceso. Es decir, se facilita enormemente la prestación y el cobro de servicios “singularizados”, en función de diferentes criterios
  • Se mejora la imagen de la institución, como prestadora de servicios públicos modernos, más eficientes

En definitiva, estamos ante una experiencia “redonda”, de las que demuestran que la tecnología sirve de verdad para facilitar la vida a la gente, e incluso ahorrar.

Creo que es, además, un gran ejemplo que ilustra el enorme potencial de una infraestructura de innovación en la prestación de servicios públicos como la tarjeta ciudadana, apoyada en una tecnología madura, NFC, de la que se habla desde hace demasiado tiempo y de la todos esperamos mucho.