Desatar la innovación. ¿Programar la innovación? ¿Medir la innovación?

proceso_idea(A partir de lecturas cruzadas)

Innovación es una de esas palabras con significado elástico que hemos incorporado con más o menos acierto a nuestro discurso diario y que sazona desde hace tiempo, como quien pone azúcar en el café, la retórica con la que se presentan las empresas e incluso los líderes políticos. Todo el mundo innova o quiere innovar. Lamentablemente en España la innovación no pasa en muchas ocasiones de esa retórica, a tenor de lo que indica el Informe COTEC 2015 sobre la evolución de la I+D+i, en el que los indicadores más relevantes empeoran desde el año 2012 de manera preocupante, tanto en el sector público como en el privado.

En esta línea, según McKinsey el 70% de los líderes empresariales pregonan a los cuatro vientos lo esencial de la innovación en el desarrollo de su estrategias corporativas mientras que sólo el 22% llevan cabo una evaluación del resultado real de esa innovación.

Cuando hablamos de generar innovación, parece que la única certeza es que no hay certezas, salvo quizá la presencia casi recurrente de capital intelectual, financiación y diversidad social. Más allá de esto (considerados únicamente como ingredientes necesarios y no suficientes), las recetas para desatar la innovación divergen enormemente en función del sector económico, el tipo de empresa o la posición del analista de turno. Por ello se debate con pasión de forma recurrente sobre si existen mecanismos que permitan planificar o sistematizar la innovación en las empresas, y si, en consecuencia, la innovación se puede medir, e incluso si esto último es adecuado. Sigue leyendo

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Ponga un CIO en su ciudad

(Como parte de mi intervención en Jornadas SmartCity del ICEMD-ESIC)

He tenido el honor de trabajar durante 12 años por mi ciudad, Zaragoza, y he podido hacerlo junto a un gran alcalde, Juan Alberto Belloch, en uno de los momentos más excitantes de la historia reciente de la ciudad; en una primera etapa (2003-2007) como Concejal de Ciencia y Tecnología, entre otras responsabilidades; como Director de Ciencia y Tecnología desde 2007 hasta julio de 2015.

Lejos de hacer un balance particular de logros y frustraciones durante este extenso periodo, en el que ha habido de todo (ahí queda para la valoración individual de cada uno, mucho más objetiva ésta, aunque suene contradictorio), prefiero exponer dos o tres ideas de carácter general y que bien pueden asociarse a cualquier ciudad de tamaño medio.

Una legislatura de gobierno da para bien poco, sobre todo si se pretende iniciar un camino inédito. Tres legislaturas es, quizá, un poco más de lo que consideraría razonable para dirigir y ejecutar un proyecto de ciudad; por frescura en el desempeño, por incorporar nuevas ideas desde diferentes perspectivas, el relevo es esencial. En el ámbito de la modernización de la ciudad esto último se me hace todavía más evidente.

Lo que se entiende por “modernizar la ciudad” puede cambiar sustancialmente de significado en función de quien lo expresa. En mi opinión modernizar consiste en utilizar todas las herramientas a nuestro alcance para vivir mejor en términos generales, lo que nos conduce ineludiblemente al uso intensivo de tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), puesto que son las herramientas que tenemos a nuestra disposición hoy en día. Como punto de partida, la ciudad que conocemos es digital de forma creciente e inapelable porque lo es también la organización que presta los servicios de ciudad, el ayuntamiento, bien sea de forma directa o a través de concesionarias.

Sin embargo, se hace cada vez más evidente que la condición digital “genética” no es suficiente para hablar de esa ciudad modernizada. Sigue leyendo

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Gobierno Abierto en la Ciudad Digital: Ciudadanos Inteligentes

La semana pasada Zaragoza publicó la “Estrategia de gobierno abierto en la ciudad digital 2012-2015. Hacia una ciudadanía inteligente”. Una gran labor de todo un equipo que ha llevado meses de trabajo. Y con un título algo largo pero que, al menos, viene bien como guión para este post:

  • Estrategia. Sí, aunque a veces parece que las cosas se hacen sin un plan claro, del 2003 al 2011 ha habido una estrategia. Se llamaba “Zaragoza hacia la sociedad del conocimiento”, y sus planteamientos y resultados ocupan casi la mitad del documento. En este plan estaba todo: el desarrollo de la Milla Digital como distrito de innovación, el impulso al SW Libre y a la eAdmin, la implantación de redes WiFi públicas, etc. Algunas cosas se han quedado apenas bosquejadas (Milla Digital en su vertiente inmobiliaria), otras resultaron más procelosas de lo esperado (eAdmin), en otras se avanzó más de lo previsto (p.e. conectividad, gracias al impulso de los fondos estatales). Otras áreas en las que se ha trabajado mucho y bien, simplemente en 2003 no existían (open data). Resulta un ejercicio interesante tratar de recordar cómo parecía el mundo en 2003. Todo era posible. En Septiembre de 2008 acabó la Expo y quebró Lehman Brothers, ¿qué iba a pasar? 2009 y 2010 fueron generosos en inversiones públicas gracias a un pasajero espejismo Keynesiano. En 2011, llegaron las restricciones de deuda, el frenazo a la inversión, el parón. En 3 años, el mundo había cambiado. Planificar en entornos de alta incertidumbre. Pero sí, había estrategia. Sigue leyendo
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