Patinete eléctrico: ¿el futuro de la movilidad urbana personal?

Edificio ocupado hasta 2012 por el Harvard Square Theater, en Cambridge (Massachussets), ahora vacío.

Harvard Square Theaher, Cambridge (MA, EE.UU). Fuente Backstreets.com

“Esta noche he visto el futuro del Rock’n’Roll, y su nombre es Bruce Springsteen”

Jon Landau, 1974

La frase la escribió el crítico Jon Landau en una célebre columna musical en la revista Real Paper tras asistir a una de las legendarias actuaciones en directo del sudoroso músico de Nueva Jersey quien, menos de un año después, con su aclamado disco Born to Run, ocuparía el trono del rock (vacante desde la incomparecencia de Elvis) hasta bien entrada la década de los 80.

Una tarde de Agosto en la ciudad creo atisbar del futuro de la movilidad urbana. Sentado en una céntrica terraza cuento pasar bicis y patinetes eléctricos durante unos minutos. Pasan tantas bicis como patinetes. Por supuesto, la observación no tiene ningún valor científico, pero apoya una impresión: el boom del patinete eléctrico es inminente, si es que no se ha producido ya. Y eso que, como ciclista urbano desde mi época de instituto, reconozco tener ciertos reparos hacia estos objetos. Pero mis reparos son más lírico-filosóficos que prácticos (aprecio el placer de una bajada sin pedalear porque he hecho antes el esfuerzo de la subida) o estéticos: la bicicleta me parece un objeto subjetivamente bello. Sin embargo, reconozco que el patinete eléctrico parece nacido para triunfar. Continue reading

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Piketty vs. Pinker: el vaso del progreso medio vacío o medio lleno

Thomas Piketty: El Capital en el Siglo XXIDesde siempre he tenido una rara inclinación por los datos. Desde almacenar en mi cabeza estadísticas inútiles, como el récord de puntos conseguidos en la NBA con la mano izquierda por parte de un jugador no zurdo (Larry Bird, 20 puntos contra Portland), a jugar a adivinar el número exacto de caracteres escritos sobre un bote de champú o el de pasos que quedan desde la panadería de mi barrio hasta la puerta de mi casa. Por eso, cuando en mi entorno alguien afirma que el mundo está peor que nunca yo me lo tomo muy en serio y rebusco entre ese gran banco de datos que es el World Data Bank para arrojar en el debate algunos indicadores importantes. Por ejemplo, que la renta per cápita mundial se ha multiplicado por 20 en los últimos 50 años. O que la tasa de mortalidad infantil se ha dividido por 2 desde 1995 y la tasa de analfabetismo no ha dejado, desde que existen registros, pasando del 35% en 1970 al 13% en 2015.

Por si alguien piensa que los anteriores indicadores no son lo suficiente significativos, diremos que, a pesar de las guerras, las migraciones y los desastres naturales, la esperanza de vida de la población mundial ha aumentado desde 1960 en 20 años, gracias sobre todo a la incorporación al progreso de países densamente poblados como China e India. La esperanza de vida sí es un indicador clave de rendimiento del sistema (los ingleses llaman a esto KPI, Key Performance Indicator). De hecho, nos atrevemos a afirmar que es, en términos evolutivos, el KPI por excelencia, pues todo individuo aspira a perpetuarse. Vivir más tiempo y vivir mejor es una de las claves de nuestro paso por este mundo, grabada a fuego en nuestro ADN. Continue reading

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