Reciclaje: código abierto vs obsolescencia programada

El reciclaje se ha convertido en un acto tan cotidiano en nuestras ciudades que ya casi no nos detenemos a pensar en el valor de la capacidad de reparar o de dar un nuevo uso a lo que no sirve. En un tiempo en el que generamos y desechamos todo a velocidad endiablada, creemos que cada vez más procesos urbanos van a orbitar en torno al concepto de reciclaje en sentido amplio. Veamos por qué.

Sostenibilidad, creatividad e innovación.
Empecemos por tres de los grandes. Dice William J. Mitchell en, “E-Topia”, su visionaria obra sobre las “smart cities” que, por vez primera, y gracias a una gestión inteligente de la densidad urbana, estamos en condiciones de vivir un presente lleno de oportunidades sin comprometer por ello el futuro de las próximas generaciones. Profecía, la de Mitchell, que difícilmente se puede cumplir Sigue leyendo

Ciudades dueñas de su propio destino

El destino de cada una de nuestras ciudades no está escrito de antemano: pueden languidecer, florecer o colapsarse. Lo que sí está escrito, documentado, y es además de sentido común, es que todas las ciudades poseen el principal valor para afrontar cualquier desafío, sea medioambiental, social o económico: gente. Mucha gente. Gente variada. A través de la gente vienen las ideas. Si a las ideas se les suma el talento, éstas tienen más posibilidades de materializarse en proyectos e iniciativas emprendedoras (públicas o privadas). Si al talento y las ideas se les añade el acceso a la financiación y unas mínimas infraestructuras, tenemos desarrollo económico y empleo, y a través de ello impuestos y unos buenos servicios públicos. Y gracias a los servicios públicos obtenemos más educación (más talento), más seguridad y más calidad de vida. Todo empieza, pues, con las ciudades, su gente y sus ideas. Sigue leyendo